El ruido del tráfico se asocia con una mayor morbilidad y mortalidad cardiovascular y mortalidad por todas las causas en Londres





En los últimos años se ha podido documentar que la carga ambiental de morbilidad que es causada por el ruido del trafico es la segunda más grande, superada por las partículas de suspensión en el aire.

Este estudio realizado en la ciudad de Londres que para ese tiempo (2015) contaba con alrededor de 1,6 millones de personas (de 8,6 millones que vivan en la ciudad) que estuvieron expuestas a niveles de ruido de tráfico durante el día superiores a 55 dB, que según recomendaciones de la Organización mundial de la salud (OMS) causan problemas en la salud.

Diferentes estudios planteados en este articulo nos informan que cerca de 500 casos adicionales de infartos al miocardio y casi 800 de accidente cerebrovascular relacionados con hipertensión ocurren en Reino Unido cuando los umbrales de ruido superan los 55dB.

Se ha planteado que la exposición al ruido afecta principalmente el sistema nervioso central, aumentando la frecuencia cardíaca, la presión arterial y las concentraciones de noradrenalina, también interviene en el eje hipotálamo-pituitario-suprarrenal, lo que provoca un aumento de los niveles de cortisol. Con el pasar del tiempo se piensa que etas hormonas generan estrés, inflamación de bajo grado y morbilidad cardiovascular. Sin mencionar los trastornos severos que causa sobre el sueño, que progresa con el tiempo en problemas como la ateroesclerosis, otro factor para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

El objetivo principal era cuantificar los efectos en áreas pequeñas de la exposición a largo plazo al ruido del tráfico rodado, independientemente de la contaminación del aire, sobre la mortalidad por todas las causas y cardiovascular, así como sobre los ingresos hospitalarios cardiovasculares en poblaciones adultas y ancianas.

Se usaron áreas con una población media de 300 (> 40 hogares) para los análisis de ingreso hospitalario, y áreas con una población media de 1500 (> 400 hogares) para los análisis de mortalidad. Los niveles de ruido entre los años 2003 a 2010 se aproximaron y calcularon según el tamaño de la vivienda y su cercanía a la calle, dependiendo de la hora pues para la exposición diurna, usamos L aeq, 16 horas, que es el promedio de 16 medidas por hora de 7:00 a 22:59. Para la noche, usamos L noche que promedia las medidas por hora de 23:00 a 6:59.

En este estudio se trataron de identificar los factores de confusión, que podrían quitarles peso a los resultados. Entre los que se encuentran desempleo, hacinamiento, propiedad de automóviles, clase social baja, porcentaje de etnia negra y del sur de Asia del Censo del Reino Unido de 2011. Uno de los factores importantes a evaluar fue la mortalidad por cáncer de pulmón. La contaminación del aire es otro posible factor de confusión de la asociación entre ruido y salud, 22 por lo que usamos partículas finas medianas (material particulado con un diámetro <2.5 µm, PM 2 · 5) y óxido de nitrógeno.

                                    

El estudio fue planteado dado a que se conoce que el ruido del tráfico rodado se ha asociado con la hipertensión, pero la evidencia de los efectos a largo plazo sobre los ingresos hospitalarios y la mortalidad es limitada.

Los resultados encontrados después de ajustar los modelos por edad, sexo, privación socioeconómica a nivel de área, etnia, tabaquismo, contaminación del aire y estructura espacial del vecindario. La exposición media diurna al ruido del tráfico rodado fue de 55,6 dB. El ruido del tráfico durante el día aumentó el riesgo de ingreso hospitalario por accidente cerebrovascular con riesgo relativo (RR) de 1,05 [intervalo de confianza (IC) del 95%: 1,02-1,09] en adultos y 1,09 (IC del 95%: 1,04-1,14) en los ancianos en áreas> 60 vs <55 dB. El ruido nocturno se asoció con ingresos por accidente cerebrovascular solo entre los ancianos. El ruido diurno se asoció significativamente con la mortalidad por todas las causas en adultos [RR 1,04 (IC del 95%: 1,00–1,07) en áreas> 60 frente a <55 dB]. Se observaron asociaciones positivas, pero no significativas con la mortalidad por cardiopatía isquémica y cardiovascular y accidente cerebrovascular. Los resultados fueron similares para los ancianos.

Es interesante saber como con el pasar de los años se siguen investigando las causas de muchas enfermedades o factores que contribuyen a desarrollarlas, incluso en patologías tan básicas y crónicas que afectan a millones de personas en el mundo. Seguramente el manejo de estos factores que desarrollan enfermedades nos ayudaran a prevenirlas y no tanto a manejarlas con fármacos como se hace actualmente.

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